Tu reloj hoy está húmedo
Y en tu traslúcida esfera
Te mueves…
Tus ojos me miran, dorado el iris,
Contemplas tu medio, insistes
En librarte…
Cual pequeño guijarro
Ruedas, casi puedo sentir
Tus latidos...
Eres todo fuerza
Tu tiempo es ahora,
Nacer es tan sólo empezar,
Mañana deberás sobrevivir.
La celda cede al empuje,
Tu sola existencia
Es parte de un milagro:
¡Ya comienzas a nadar…!
Demasiado para el azar.
Sergio Keiner, Gak 32
Paraná, E.R
Argentina |