Descubriendo Entre Ríos. Especies que brotan en lugares secos, cerca de la costa, tras la lluvia
Daniel Tirso Fiorotto
De la Redacción de UNO
Imaginemos un predio bajo, pantanoso, seco en el verano; pero seco totalmente, desconectado de cualquier curso de agua, y de pronto, después de una lluvia otoñal, un charco saturado de cientos de pececitos de colores fosforescentes.
¿Brotaron? ¿Florecieron? ¿Saltaron? ¿Llovieron? ¿Volaron?
Parece fantasía, pero es una realidad desde Ibicuy hasta Feliciano, y los pececitos son tan impactantes que cada día encuentran más aficionados a su búsqueda y mantenimiento en pequeñas peceras.
Impactantes por sus colores, diseños y formas, casi siempre en tamaño liliputiense, pero también por su vida intensa y su extraordinaria capacidad de supervivencia que supera la imaginación.
Quien desconozca estas especies, que comúnmente llamamos killis aunque este término reúne numerosos géneros, se sorprenderá al saber que ahí, en el suelo seco está la vida latente esperando que la lluvia permita ese despliegue de gracia y de colores vivos.
Sí, pececitos con lunares celestes fosforescentes como las Austrolebias nigripinnis, con bandas azules fosforescentes como las Austrolebias alexandri. Uno los identifica mejor como peces del fondo del mar, pero no están en el océano, no en lugares remotos, tampoco en el río necesariamente sino aquí, donde casi nadie los esperaba: en los charcos entrerrianos.
Ibicuy, Feliciano, Gualeguaychú, Puerto Unzué, Ceibas, Sagastume, Ñancay, son algunas de las localidades que ofrecen variedades autóctonas, incluso una endémica que quizá no exista en ningún otro punto del planeta.
Dice el experto y apasionado Martín Fourcade: “En la provincia de Entre Ríos podemos encontrar Austrolebias alexandri (Castello y López,1974), endémicas de esta zona, no conociéndose hasta el momento localizaciones fuera de esta provincia”.
“Descrita sobre ejemplares capturados en Parque Unzué, Gualeguaychú, no se tienen registros de otras poblaciones fuera de la zona y la provincia. Algunos recolectores la sitúan también en cercanías de Rafaela (provincia de Santa Fe), pero hasta el momento no hay datos certeros y oficiales sobre esta novedad”.
Sorpresa y media
El periodista Oscar Ornetti, aficionado a la acuicultura, halló un buen día, cerca de Feliciano, unos pececitos de colores en los charcos y tanto fue su asombro que empezó a buscar especialistas en Paraná y otras ciudades, y tomó contacto con el Grupo Argentino de Killis. Había encontrado Austrolebias alexandri en Feliciano, todo un hallazgo.
Para Fourcade, Austrolebias alexandri es “uno de los killis más apreciados y bonitos que un aficionado puede tener. Las dos localizaciones más habituales de Entre Ríos para estos hermosos killis son las de Ceibas y Gualeguaychú, en donde los podemos encontrar junto a hermosos ejemplares de Austrolebias nigripinnis y Austrolebias bellottii”. (Lo dijo, claro, antes de la localización de Vikingo Ornetti).
Un pececito de acuario pero autóctono, sin cruzas ni cambios genéticos artificiales, y además único en el planeta. ¿Podrá ser?
“Este año se ha podido observar en Ceibas –agrega Fourcade- la escasa cantidad de ejemplares de Austrolebias alexandri, que en comparación con las Austrolebias nigripinnis o Austrolebias bellottii se las podían capturar en una proporción de 1/100, lo que nos da una idea de la dificultad de hacerse de estos animales últimamente”.
Bueno, ya hablaremos de la Austrolebias nigripinnis porque es cierto, va en gusto, pero esos animalitos son especialmente llamativos, admirablemente hermosos, y uno los asocia en seguida con la vida submarina, no con un mísero charquito pasajero. Pero sigamos con Fourcade: “Otro gran inconveniente que se presenta con biotopos habitados por las tres especies, es a la hora de separar los animales; la similitud y apariencia entre hembras de Austrolebias alexandri y Austrolebias nigripinnis es muy grande, lo que demanda paciencia y un ojo entrenado para poder armar parejitas o tríos, para luego ser reproducidas en los acuarios de los aficionados”.
Y es que a diferencia de otros animales donde la gracia, la vistosidad, la belleza en fin se encarna en la hembra, entre los killis son los machos los que se han puesto rouge, lentejuelas, rubor, purpurina y hasta delineadores porque uno no puede pensar que esos trazos y esos colores han salido así porque sí. Antes que azar, tiene que haber detrás un artista ¿no?
“El mantenimiento de las Austrolebias alexandri y nigripinnis no presenta mayores dificultades. Pero tengamos en cuenta un dato que muchas veces es difícil de hacer entender a los aficionados: las Austrolebias son peces de aguas frías. Desarrollan su ciclo en pleno invierno y esto significa mínimas de 1ºC o menos. Tomemos un rango de 10-15 grados y si disponemos espacio en el exterior, mantengámoslas si se puede en aguas frescas”.
“Con un acuario de 20 litros, fondo con sustrato de turba (4 cm) y una buena alimentación a base de vivo, como pulgas de agua, artemia, tubifex y pequeños gusanos, nos garantizará una buena salud y una cantidad de huevos como para asegurarnos la especie y contar con turbas para intercambiar con otros aficionados... De dos a tres meses de incubación, momento en el cual los huevos estarán listos para eclosionar”.
Las Ibicuisito, espléndidas
Fourcade, miembro del Grupo Argentino de Killis, brinda más información sobre estos animalitos vernáculos.
“Siguiendo en la provincia de Entre Ríos, rumbo al sur, aproximándonos al Complejo Zárate Brazo Largo, encontramos la localidad de Ibicuy, zona típicamente representativa del Delta rioplatense; terrenos bajos, grandes porciones de tierra bajo el agua formando inmensos pantanales. Aquí es posible encontrar una de las más hermosas Austrolebias nigripinnis; las ampliamente distribuidas en el hobbie y con fama merecida Austrolebias nigripinnis Ibicuisito, peces de una singular belleza, con un fuerte color negro-azulado intenso, salpicado por hermosos y pequeños lunares celestes”.
“Ángel Fornaro, destacado criador y amigo, es el recolector de esta población que se da en cercanía de la casa que posee en la zona, ha logrado obtener una variedad albina, sobre animales salvajes obtenidos en este lugar. Quizá el único killi albino logrado sobre ejemplares salvajes y con población”.
“Sagastume y Ñancay también son localizaciones posibles en cercanías de la zona. Seguimos camino al sur y llegamos a Buenos Aires hasta Ingeniero Maschwitz, Partido de Escobar, a 30 kilómetros de Capital Federal, donde se pueden encontrar Austrolebias bellottii y Austrolebias nigripinnis. Un clásico en la afición, las Austrolebias nigripinnis de Maschwitz gozan de fama mundial: pequeñas y muy coloridas”.
Precisamente, Austrolebias nigripinnis, alexandri, y bellottii son tres especies entrerrianas, estas dos últimas mencionadas incluso por los expertos Danilo Demonte y José Arias en su estudio sobre ictiofauna de efluentes de los ríos Paraná y Uruguay en Entre Ríos.
Otro estudio de los especialistas Hugo López, Amalia Miquelarena y Justina Ponte Gómez menciona las tres especies en nuestra provincia, y agrega en la provincia de Corrientes Pterolebias bokermanni y Rivulos punctatus, pero en Corrientes no hay Austrolebias alexandri, o por lo menos hasta ahora no se hallaron.
No se los debe confundir, claro está, con las diversas especies de mojarras que habitan la región entre las 250 especies de peces registradas en Corrientes y 196 en Entre Ríos.
Bellas y abundantes son las especies de bellottii y nigripinnis
Austrolebias bellottii: uno de los más prolíficos y ampliamente distribuidos a lo largo del territorio argentino. Se lo puede encontrar tanto en la zona mas austral de la cuenca atlántica (Mar del Plata, Buenos Aires) como en el norte, en Puerto Tirol, provincia del Chaco.
De una notable e interesantísima variedad tanto en sus patrones fenotípicos como de color, característica muy notable y visible entre las distintas poblaciones como en animales recolectados de un mismo biotopo.
De un tamaño mediano a grande este Cipronodóntido es quizá el más representativo y habitual en nuestro país.
Con unos requerimientos básicos y sencillos para su manutención, yo suelo usar acuario de no menos de 20 litros para una pareja.
El agua no es un problema, ya que se la puede encontrar en aguas blandas-ácidas como así también en medias-alcalinas, muchas veces con una notada presencia de salinidad.
Comen alimento vivo, pudiéndose utilizar tubifex, grindal, enquitreidos, larvas de mosquito, pulgas de agua, gammarus.
Un generoso lecho de turba de no menos de 5 centímetros y una incubación de sus huevos de aproximadamente 75-90 días.
Austrolebias nigripinnis: ampliamente difundido en el hobbie y uno de los más apreciados del Género Austrolebias.
Acuarios de 20 litros, para un trío, agua neutra y una temperatura de mantenimiento y reproducción típica para cualquier animal del Género, es decir un rango de 15-20º C.
Particularmente mantengo todas mis Austrolebias al exterior en el invierno, notando temperaturas inferiores a los 2ºC, la cual soportan sin ningún tipo de problemas. Las Austrolebias gustan de aguas frías y en mi opinión es como debería mantenérselas.
Sustrato de turba para la puesta, con una profundidad igual al largo total de un animal adulto ( 4 cmts).
Alimentación e incubación de sus huevos similar a la de A. Bellottii.
*Nota: Comentarios de Martín Fourcade, publicados por el Grupo Argentino de Killis.
Deslumbrantes y con una vida intensa
“Yo soy aficionado al acuarismo hace años. No sé por qué, me gustan los peces y todo el ambiente que rodea a ese otro mundo que es el mundo debajo del agua”, dice Oscar Ornetti, que estudia los pececitos en Feliciano.
“Los killis tienen una vida intensa, a los dos meses ya se reproducen, y viven en forma salvaje no más de cinco o seis meses. En acuario, dos años y pico. No los tiene cualquiera porque exigen alguna dedicación, comen solamente alimento vivo: larva de mosquito, gusanitos, no andamos con alimento balanceado porque no lo comen”.
“Vos ponés turba en la pecera, ahí deposita los huevos la hembrita. Sacás la turba, la tenés dos o tres meses a la intemperie, que quede bien seca, y después la mojás nuevamente y nacen. El período de maduración de los huevitos es de más de dos meses fuera del agua, por eso son peces de charcos”.
Para todos los gustos
Los especialistas cuentan siete géneros de killis, definidos y localizados, presentes en la Argentina: Austrolebias, Megalebias, Neofundulus, Pterolebias, Papiliolebias, Trigonectes y Rivulus. Y otro posible: Simpsonichthys
Según Fourcade, los 7 Géneros se hallan en la región chaqueña. Y dice: “haciendo un repaso final, podemos citar los siguientes killis en esta porción de territorio argentino (nordeste): Austrolebias bellottii, Austrolebias nigripinnis, Austrolebias vandenbergi, Pterolebias longipinnis, Megalebias monstrosus, Neofundulus ornatipinnis, Neofundulus paraguayensis, Papiliolebias Viteri, Rívulus punctatus, Trigonectes aplocheiloides, Trigonectes balzanii, Trigonectes Sp”.